domingo, marzo 25, 2007

Una parte de cada vida, y aun de cada vida insignificante, transcurre en buscar las razones de ser, los puntos de partida, las fuentes. Mi impotencia para descubrirlos me llevó a veces a las explicaciones mágicas, a buscar en los delirios de lo oculto lo que el sentido común no alcanzaba a darme. Cuando los cálculos complicados resultan falsos, cuando los mismos filósofos no tienen ya nada que decirnos, es excusable volverse hacia el parloteo fortuito de las aves, o hacia el lejano contrapeso de los astros.
[Memorias de Adriano]

Etiquetas: ,

1 Comments:

Blogger hortelano said...

Pensaba dejar un comentario en tu ultimo post, como si se tratara de dejar un mensaje a todos los que leen acerca de mi regreso a la productividad/improductividad literaria. Luego, decidí no dejarlo. Y lo decidí porque leí esta cita: Memorias de Adriano. Y decidí que valía la pena contarte (aun si ya lo supieras) cuánto me gusta esta novela, estas letras, esta autora. Y cómo me recuerda siempre a las Ciudades Invisibles, de Calvino. Y cómo todo eso "vale madres", en realidad, cuando uno relee de cerca frases como esta, luego decidí decirte algo que no dijera nada.

NADA más allá de "Gracias". Traigo ese tema también, rondando, cerca de la cabeza. ¿Qué pasa cuando se acaba el positivismo y sólo nos queda la magia?

Sólo todos nosotros sabemos (ja-ja!).

marzo 29, 2007 1:45 p. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home