lunes, marzo 05, 2007


esta mañana me he dormido, me he levantado tarde, y mientras yo estaba tan feliz aunque apurada preparándome para ir a trabajar, en el centro de bagdad, cerca de un mercado de libros, un suicida ha detonado un coche-bomba con el resultado, de momento, de 23 muertos, más los heridos, que seguramente serán más.
a fuerza de repetirse me temo que apenas nos inmutamos ante los hechos más aberrantes.
no se si los habitantes de bagdad cuando están frente al espejo por las mañanas antes de salir a la calle se dicen: hoy tal vez sea la ultima vez que me veo reflejado, pues hoy puedo estallar en dos, diez, cien o mil pedazos a causa del impacto de una explosión.
yo lo único que sé es que antes de la invasión de los eeuu a iraq estas noticias no existían, o cuando menos no eran el pan de cada día como ocurre ahora, será por estas cosas y por todo lo anterior que ese once de septiembre cuando vi cómo se desplomaban las torres, a parte de alucinar, supongo que como todos, lo primero que pensé fue: joder, ya tardaban.
es como lo de juana chaos, que muera o que viva donde le salga de los cojones, en la cárcel o en su casa,
eso sí, puestos a jugarse la vida con una huelga de hambre podría haberlo hecho antes de asesinar a 25 inocentes.
que muestro signos evidentes de incongruencia? pues tal vez.
piensa lo que quieras sobre mí, pero soy honesta, es lo que hay.

Etiquetas: ,

1 Comments:

Blogger marichuy said...

Be
Tal cual: antes de la invasión gringa e inglesa, este caos, esta pandemia de muerte, destrucción y violencia no existían. Literalmente -y perdón por la comparación-, pero como diría José Alfredo Jiménez, en Bagdad "la vida no vale nada"

El daño que occidente ha hecho en el mundo islámico (petrolero, obvio) no tiene madre.

marzo 05, 2007 9:34 p. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home