lunes, diciembre 04, 2006



la otra noche me calcé unos tacones de vertigo, me puse máscara en las pestañas y salí un rato a un club de jazz donde tocaban unos amigos. sonreí, me reí bastante, disfruté mucho escuchando música y casi me emborracho, tuve conversaciones divertidas con conocidos y desconocidos. el concierto acabó y salimos por la puerta de emergencia porque nos quedaba más cerca, y en parte algo de emergencia sí había. mi hombre favorito me llevó a su casa en un porsche rojo que le habían prestado. que bien suena ese coche, le pedí que me lo dejara conducir pero me dijo que otro día. normal. después perdí el conocimiento un par o tres de veces, no recuerdo ya.
sí, qué chingón.

3 Comments:

Blogger marichuy said...

Perdón por ser tan procaz pero, me quedó una duda: ¿los desmayos fueron provocados por la cercanía de tu hombre favorito? Si fue así, que envidia. Ya no recuerdo la última vez que un hombre me provocó algo semejante, ahora son todos tan ligth, que provocan emociones ídem.

Saludos

diciembre 05, 2006 5:36 p. m.  
Blogger be said...

me los provocó él, sí.
pero reconozco que sí, que con tanto metrosexual suelto los hombres han perdido mucho. una lástima.

un besazo marichuy :)

diciembre 05, 2006 5:42 p. m.  
Blogger el paseante said...

Tu hombre favorito debió pensar que con unos tacones de vértigo es difícil conducir un porsche rojo.

diciembre 06, 2006 12:19 a. m.  

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