martes, junio 26, 2007

hoy no sé por qué, mientras contemplaba unas nubes he pensado en el emperador adriano, y lo que le costó morir... algún día tal vez escriba sobre ello.
finalmente murió un 10 de julio de 138 en baiae, un pueblo costero del golfo de napoles, unos días antes escribió allí estas líneas:

Alma, vagabunda y cariñosa,
Huésped y compañera del cuerpo,
¿Dónde vivirás?
En lugares lívidos, severos y desnudos
y jamás volverás a animarme como solías
----------------------------------------------------

Por aquel entonces empecé a sentirme dios. No vayas a engañarte: seguía siendo, más que nunca, el mismo hombre nutrido por los frutos y los animales de la tierra, que devolvía al suelo los residuos de sus alimentos, que sacrificaba el sueño a cada revolución de los astros, inquieto hasta la locura cuando le faltaba demasiado tiempo la cálida presencia del amor. Mi fuerza, mi agilidad física o mental, se mantenían gracias a una cuidadosa gimnástica humana. Pero ¿qué puedo decir sino que todo aquello era vivido divinamente? Las azarosas experiencias de la juventud habían llegado a su fin, y también su urgencia por gozar del tiempo que pasa. A los cuarenta y cuatro años me sentía libre de impaciencia, seguro de mí, tan perfecto como mi naturaleza me lo permitía, eterno. Y entiende bien que se trata aquí de una concepción del intelecto; los delirios, si preciso es darles ese nombre, vinieron más tarde. Yo era dios, sencillamente, porque era hombre. Los títulos divinos que Grecia me concedió después no hicieron más que proclamar lo que había comprobado mucho antes por mí mismo. Creo que hubiera podido sentirme dios en las prisiones de Domiciano o en el pozo de una mina. Si tengo la audacia de pretenderlo se debe a que ese sentimiento apenas me parece extraordinario, y no tiene nada de único. Otros lo sintieron, o lo sentirán en el futuro.

[Memorias de Adriano · Margarite Yourcenar]

Etiquetas:

1 Comments:

Blogger marichuy said...

"Memorias de Adriano", uff! que libro. Hace años que no lo leo, pero aún creo recordar las primeras palabras:

"Querido Marco...."

Gracias por traerlo a mi memoria

Un beso

julio 05, 2007 1:01 a. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home