a veces no me reconozco, a veces apenas hablo conmigo,
como si yo misma fuera una extraña para mí.
estoy haciendo esfuerzos, estoy harta, necesito un proyecto.
estoy haciendo grandes esfuerzos, estoy muy harta, necesito un gran proyecto.
estoy a punto de acabar el atentado de yasmina khadra, me está gustando mucho, especialmente el final está siendo interesantísimo por las grandes verdades conocidas escritas, y es que el mundo está tan falto de ellas... como los bifidus, la soja o las vitaminas éstos son tiempos en los que la mentira parece que sea lo más sano que puede haber, nos engañan, nos confunden, nos engañamos, nos confundimos.
ayer podía haberlo acabado pero decidí no hacerlo, quiero prolongarlo, tal vez esta noche.
tal vez, tal vez, tal vez, tal vez esto, tal vez lo otro. dioses, que lunes más inquietante tengo.
no sé si tengo más claro lo que puede caber en mi cabeza o lo que puede en mi corazón.
quiero olvidarme hasta de que día es mi cumpleaños.
quiero un cámara fotográfica digital, la necesito, tengo necesidad de crear y tengo una idea.
les enfants qui mentent ne vont pas au paradis.
Mostrando entradas con la etiqueta conocido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conocido. Mostrar todas las entradas
lunes, marzo 12, 2007
martes, febrero 13, 2007
estaba paseando, también jugaban mis pies con las baldosas y escalones de las aceras, me paré en un escaparate lleno de zapatos y pensaba cual de ellos correría más y cual menos. aposté a que los que más corrían eran unos rojos de ante y los que menos unos marrones de cuero. estaba yo satisfecha de mi apuesta cuando al levantar la mirada vi reflejado en el cristal a un tipo que estaba mirando al mismo punto que yo. los 20 segundos siguientes no hice nada, lo lees bien, nada, ni respirar, después como tenía que ser, hice una profunda respiración y di un paso lateral, así a lo cangrejo, él hizo lo mismo, en la misma dirección.
seguí quieta, pero esta vez respirando, el tipo dio un paso al frente, acercó sus labios a mi oído izquierdo y me dijo muy bajito ¿quieres jugar?
yo me toqué la oreja derecha, no sé por qué, supongo que eso fue cosa de mi espiritu contradictorio y cuando iba a decirle que sí negando con la cabeza, se fue.
tengo la corazonada de que volveré a verle.
seguí quieta, pero esta vez respirando, el tipo dio un paso al frente, acercó sus labios a mi oído izquierdo y me dijo muy bajito ¿quieres jugar?
yo me toqué la oreja derecha, no sé por qué, supongo que eso fue cosa de mi espiritu contradictorio y cuando iba a decirle que sí negando con la cabeza, se fue.
tengo la corazonada de que volveré a verle.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)